Friday, 25 May 2018

Libros de prostitutas mulatas prostitutas

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De una familia rica, Alberto Manuel Yarini fue enviado a Estados Unidos para cursar estudios y así evitar que se enfrascara en la lucha por la independencia cubana del colonialismo español de entonces. Al terminar la guerra regresa y ,a pesar de su corta edad, 18 años entonces, se convierte en lo que sería el futuro y famoso proxeneta.

Apuesto, de un caminar elegante, bien parecido, vestido siempre a la moda, usaba los mejores perfumes extranjeros; todo sonrisas y finos modales, era un derrochador de dinero y apasionado con las mujeres, muchas de éstas se rendían a sus pies por su marcado trato especial; a su paso por las calles de La Habana era recibido con una admiración desmedida. Era todo un dandy. Todo esto hacía que proxenetas no cubanos, y en particular los franceses, que en ese tiempo dominaban una parte del comercio sexual en Cuba, le tuvieran envidia y le vieran como un respetable enemigo.

Cuando Letot regresó, sus amigos franceses se burlaron de él porque el chulo cubano le había quitado a la francesita. En ese tiempo Yarini compartía su casa de la calle Paula con tres mujeres en perfecta armonía.

Elena Morales, una mulata en la flor de sus 22 años, Celia Martínez, una mestiza preciosa y la Petit Berthe, la francesa por la que lo mataron. Con Yarini a la cabecera de la mesa todas sabían que quien se sentara a la derecha de Yarini era la elegida de la noche. Una tarde, Letot junto con varios amigos franceses le tendieron una trampa a Yarini, quien al salir de su casa fue recibido por una lluvia de balas.

La Petit Berthe recibió una herida en uno de sus senos. Letot fue muerto allí mismo por uno de los amigos de Yarini con un tiro en la frente.

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Tengo que mantener a mi madre enferma de los nervios y un hijo de 5 años. Algunas son viviendas confortables y aire acondicionado, que suelen cobrar 5 dólares por una hora. Otras son verdaderos antros. En estos cuartuchos cobran un dólar la hora. Son los preferidos por los cubanos de pocos recursos. Todas las jineteras llevan consigo condones. Algunas, incluso, en su bolso guardan un afilado punzón o una navaja suiza acabada de amolar. Al caer la noche, las prostitutas se multiplican. La policía especializada con sus uniformes negros y sus perros pastores alemanes ya ni las ven.

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Al terminar la guerra regresa y ,a pesar de su corta edad, 18 años entonces, se convierte en lo que sería el futuro y famoso proxeneta. Apuesto, de un caminar elegante, bien parecido, vestido siempre a la moda, usaba los mejores perfumes extranjeros; todo sonrisas y finos modales, era un derrochador de dinero y apasionado con las mujeres, muchas de éstas se rendían a sus pies por su marcado trato especial; a su paso por las calles de La Habana era recibido con una admiración desmedida.

Era todo un dandy. Todo esto hacía que proxenetas no cubanos, y en particular los franceses, que en ese tiempo dominaban una parte del comercio sexual en Cuba, le tuvieran envidia y le vieran como un respetable enemigo.

Cuando Letot regresó, sus amigos franceses se burlaron de él porque el chulo cubano le había quitado a la francesita. En ese tiempo Yarini compartía su casa de la calle Paula con tres mujeres en perfecta armonía. Elena Morales, una mulata en la flor de sus 22 años, Celia Martínez, una mestiza preciosa y la Petit Berthe, la francesa por la que lo mataron. Con Yarini a la cabecera de la mesa todas sabían que quien se sentara a la derecha de Yarini era la elegida de la noche.

Una tarde, Letot junto con varios amigos franceses le tendieron una trampa a Yarini, quien al salir de su casa fue recibido por una lluvia de balas. La Petit Berthe recibió una herida en uno de sus senos.

Letot fue muerto allí mismo por uno de los amigos de Yarini con un tiro en la frente. Era el 21 de noviembre de Fue lo que Dios me dio. Una buena verga y poder de seducción. Estuve una vez preso por proxenetismo. Pero esto es un negocio que deja dinero sin ensuciarte las manos.

Y trabajo sin tanta presión. También existen las jineteras independientes, como Julianna. Tengo que mantener a mi madre enferma de los nervios y un hijo de 5 años. Algunas son viviendas confortables y aire acondicionado, que suelen cobrar 5 dólares por una hora. Otras son verdaderos antros. En estos cuartuchos cobran un dólar la hora. Son los preferidos por los cubanos de pocos recursos. Todas las jineteras llevan consigo condones. Algunas, incluso, en su bolso guardan un afilado punzón o una navaja suiza acabada de amolar.

Al caer la noche, las prostitutas se multiplican. La policía especializada con sus uniformes negros y sus perros pastores alemanes ya ni las ven. Es que son tantas las jineteras que asustan. En una reseña publicada en el Diario de las Américas en diciembre de , el periodista Luis de la Paz escribió: Todas salieron de Cuba buscando una vida mejor y en la mayoría de los casos continuaron en el antiguo oficio.

Jineteras a la carta. Your email address will not be published. Habemus Presidente o marioneta Cubanos opinan sobre Miguel Díaz-Canel De los actos de repudio en Cuba al terrorismo verbal en Lima El castrismo, un viejo boxeador que se resiste a abandonar el ring.

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